Muchos piensan que en tiempos de crisis y ansiedad, la gente fuma más. Esperemos que no se vuelva a repetir:
Parece que el tiempo de los especuladores y los oportunistas ha acabado. Hace ya bastantes meses que invertir en ladrillo no es rentable. Probablemente nunca lo fue pero se está descubriendo ahora. La sombra de la burbuja inmobiliaria y la crisis hipotecaria han dado al traste con lo que en estos últimos años fue una garantía para el inversor. Paralelamente, los datos de la inflación acumulada diezman el optimismo del consumidor y eso tiene su reflejo en los mercados.
El Ibex 35 sufrió antes de ayer unas pérdidas acumuladas de hasta un 7,5% mientras vemos como a Pedro Solves le recorre un sudor frío y se le hace un nudo en la garganta cada vez que trata de pronunciar un mensaje de tranquilidad ante los inversores y los electores.
Para nosotros, los ciudadanos y los consumidores, todo esto va a ser un poco incómodo. Así por ejemplo, muchos que pensaban en cambiar de coche, no lo van a hacer por ahora. Van a aguantar el suyo unos años más. No sabemos si nos vamos a pasar una temporada en la suficiencia y la comedidura. Sin embargo, para los grandes inversores va a ser aterrador. No van a saber qué hacer para salvar su patrimonio de la mediocridad. Ni el BBV, ni Iberdrola, ni Gas Natural, ni Gamesa, ni Telefónica, ni Vallehermoso parecen ser valores seguros salvo si se trata de malvender acciones tras adquisiciones temerarias.
Entonces en estos tiempos de crisis es cuando toca mirar al valor que los idiotas van a erigir como panacea de todos los males. Muchos, haciéndoles caso, van recurrir a lo que el mismísimo Estado a través de su Ministerio de Hacienda respalda a costa de la salud general y el gasto público.
Altadís moverá ficha. Ahora es el turno de los prebostes. Van a insinuar que una forma de salir del bache es estimular el consumo de tabaco; en relajar las regulaciones. Dirán por ejemplo que ello salvará el balance económico en el sector turístico para este año.
Si algo así vuelve a pasar, no pasará desaperibido para la opinión pública. Nuestro movimiento hará lo posible para que aquellos que lo hagáis -lo de invertir en acciones de Altadís- quedéis en ridículo y perdáis dinero por ello. Es hora de que la sociedad repercuta las pérdidas ocasionadas por el tabaco en las ganancias de unos inversores despiadados. No sería mala idea que se hiciesen publicas las identidades de los inversores en productos del tabaco. Los que invertís en esas cosas no merecéis dormir con la conciencia tranquila. La sociedad lo sabe y tiene derecho a saber quiénes sois.
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1 comentario:
Suscribo todo lo que escribes en el post. Y para tu conocimiento, la lista de los que más se benefician del tabaquismo en España ya está publicada en mi blog:
http://diariodeunfumadorpasivo.wordpress.com/2008/07/05/%c2%bfquien-mueve-los-hilos-de-la-muerte-en-espana/
Habrá que difundirla.
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