Pregonan abusones conservadores, tales como presidentes de gremios de hostelería, consejeros de turismo de C.C.A.A “mal informados” y otros retrógrados que, de la crisis en el sector turístico que se avecina, va a ser responsable la manía del gobierno de prohibir fumar y beber en los entornos turísticos.
Por otra parte se quejan los hosteleros de que falta mano de obra dispuesta a trabajar en el oficio. Para empezar, los españoles ya no quieren hacerlo. Para los inmigrantes es un empleo “puente” antes de conseguir dedicarse a otras cosas. Todo porque es un oficio poco agradecido, muy sacrificado, no muy bien pagado y, según establece la ley 28/05, poco digno y nada saludable.
Parece que, en lugar de invertir en la mejora de la imagen del oficio de camarero, es más rentable servirse del poder de la administración para oficializar la inexistencia de los derechos de estos trabajadores. Los camareros son sólo instrumentos o máquinas que portan vasos, copas y platos donde sea y como sea.
Lo de permitir fumar delante de sus narices en su lugar de trabajo, les molesté o no, es uno los aspectos que evidencia el desprecio de la sociedad a estos parias. Y todo porque la industria tabaquera hizo creer a los cargos oportunos que si se prohibía fumar dentro de los locales, las pérdidas para el hostelero iban a ser ni más ni menos que de hasta un 30% en la facturación; como si las pérdidas que pudiesen sufrir los altos cargos hosteleros en favores de tabaqueras fuesen repercutibles a todos y cada uno de los pequeños propietarios de bares y restaurantes.
Inexplicablemente, nadie se molestó en solicitar a las tabaqueras y a los hosteleros manipulados que detallasen los mecanismos concretos que originaban las perdidas. ¿Para qué? El público no se iba a quejar bastante por el humo en los bares y los camareros se lo creerían a pies juntillas, como si fuese una cuestión de fe. Quizás porque temían que el jefe repercutiese sus pérdidas en los exiguos sueldos de sus empleados o simplemente porque sí.
Con un criterio homogéneo en la prohibición, olvidando lo de la alienada potestad del propietario a decidir si se fuma o no en su local en base a criterios aleatorios, las ganancias se habrían incrementado hasta en un 2% en la absoluta mayoría de los locales a corto plazo. A largo medio-plazo subiría ese porcentaje conforme el sector turístico-hostelero fuese adaptándose a las nuevas necesidades: la mejora de las infraestructuras y de la calidad de los servicios sin el obstáculo del humo y sus conflictivas consecuencias.
Por otra parte, cuando España deje de espantar a los turistas europeos con el pestazo del humo de tabaco, también ganaremos todos los beneficiarios del turismo y la hostelería. Sólo perderá Una.
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1 comentario:
En las primras jornadas que se desarrollaron en Santander el 15 y 16 de Diciembre de 2006, Tabaquismo pasivo o Involuntario estubieron presentes representantes de los sindicatos (gabinete de salud)y nos comentaron que no creian que fuera importante el impacto para la salud.
Algunos dirigentes de sindicatos importantes estan mediatizados por intereses.
La via de la presión sindical esta bloqueada desde la cuspide.
En mi opinion el sector hosteleria no tiene fuerza ni representacion en los sindicatos que son fundamentalmente cercanos a sectores industriales, constructivos y grupos sanitarios y educativos.
http://rjnieto.blogspot.com
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